Equipo editorial de ESDomain · Revisado el 1 de noviembre de 2026
El dominio, la zona y los servidores de nombres
El dominio es la dirección que registras. La zona DNS reúne su configuración, y los servidores de nombres indican qué servicio responde de forma autoritativa por ella. Para hacer un cambio útil necesitas saber dónde está esa zona activa, aunque tengas cuentas abiertas con varios proveedores distintos.
Antes de editar nada, anota el registrador, el servicio DNS y el alojamiento de la web. Pueden ser empresas diferentes. Tener una web alojada en Cloudflare no obliga a mover todos los dominios de clientes a sus servidores de nombres. Lo importante es conocer la configuración que corresponde a cada nombre.
Qué hace cada registro habitual
Un registro A conecta un nombre con una dirección IPv4; AAAA utiliza IPv6. Un CNAME apunta un nombre a otro nombre. MX identifica servidores de correo, y TXT permite publicar valores de texto que algunos servicios utilizan para comprobaciones o autenticación. Copia los valores que indique el servicio que conectas.
Para evitar errores, trata cada registro como una combinación de tipo, nombre, valor y TTL. Algunos también tienen prioridad. Por ejemplo, el nombre solicitado para una verificación puede ser un subdominio concreto y no la raíz. No sustituyas todo el contenido de la zona por una instrucción que añade un solo registro.
Nuestros servidores o servidores externos
Cuando un dominio utiliza nuestros servidores personalizados, la gestión de registros se conecta con la zona de ClouDNS correspondiente. Si eliges servidores externos, debes administrar los registros en ese servicio. Cambiar datos en una zona que ya no es autoritativa no cambia la respuesta que recibirán los visitantes.
Antes de pasar a otros servidores, recrea allí los registros necesarios y compara ambas zonas. Revisa web, correo y verificaciones de herramientas que uses. Mantén una copia legible de la configuración anterior y asigna a una persona la comprobación del resultado para que una decisión de infraestructura no se quede sin seguimiento.
Comprueba antes y después de guardar
El TTL influye en cuánto tiempo pueden conservarse respuestas en caché. Por eso los cambios no se ven siempre al mismo tiempo desde todas las redes. Registra la hora de cada modificación y evita cambiar varios elementos a la vez si después necesitas averiguar cuál produjo un problema.
Prueba la web desde una ventana nueva, verifica los nombres que has modificado y comprueba el correo si había registros relacionados. Una pantalla que dice guardado confirma la operación en el panel; las comprobaciones posteriores te ayudan a saber si el servicio completo funciona como esperabas después de la modificación.