Equipo editorial de ESDomain · Revisado el 2 de noviembre de 2026
Identifica qué estás cambiando
Cambiar nameservers decide qué servidores publican las respuestas DNS de tu dominio. No copia automáticamente los buzones, los mensajes ni los archivos de la web. Antes de empezar, identifica el proveedor actual y el nuevo. Confirma si el objetivo es mover solo DNS o si otro equipo también está cambiando alojamiento o correo.
Elige un momento en el que puedas comprobar el resultado y contactar con los responsables. Conserva los nameservers anteriores y una copia de la zona actual. Si varias personas administran el dominio, acuerda quién hará el cambio y quién validará cada servicio. Evita que dos equipos publiquen configuraciones diferentes durante la misma intervención.
Prepara la zona completa primero
Reúne los registros de la web, correo, verificaciones y subdominios activos. Incluye A, AAAA, CNAME, MX y TXT cuando existan, conservando nombres, valores y prioridades. Pregunta a quien gestiona cada servicio si hay entradas adicionales. Una importación automática o una lista visible en un panel puede necesitar una revisión antes de considerarse completa.
Crea y revisa la zona en el proveedor de destino antes de modificar la delegación. Si el dominio tiene DNSSEC, coordina los cambios de firma y DS siguiendo los procedimientos de ambos proveedores. No elimines protecciones ni registros al azar para resolver un fallo. Si no puedes confirmar ese paso, prepara la migración con soporte.
Guarda los servidores exactos
Introduce cada nameserver en su propio campo y revisa la escritura. En ESDomain puedes añadir campos cuando necesites más servidores y consultar el resultado guardado. Utiliza únicamente el conjunto que te asigne el proveedor de destino. No mezcles servidores de dos servicios por pensar que así funcionarán ambas zonas a la vez.
Si eliges los nameservers de ESDomain, prepara los registros en su editor. Si eliges servidores externos, la gestión de sus registros corresponde al proveedor externo. Guarda la hora del cambio y comprueba la delegación y las respuestas de la zona nueva. Algunas consultas pueden seguir utilizando información anterior mientras caducan sus cachés.
Prueba el correo en ambas direcciones
Abre la web principal y los subdominios importantes. Después envía un mensaje desde un buzón externo al correo del dominio y responde desde él. Comprueba también formularios, confirmaciones y otras aplicaciones que envían correo. Que la portada funcione no demuestra que los MX o las autenticaciones de salida se hayan copiado correctamente.
Conserva el servicio anterior durante la transición y anota cualquier error concreto. Si necesitas volver atrás, recuerda que restaurar nameservers también está sujeto a cachés; no es una recuperación instantánea garantizada. Cuando todo esté validado, documenta dónde se gestionará el DNS. Esta última comprobación evita que futuras ediciones terminen en el panel que ya no es autoritativo.